La victoria en las elecciones presidenciales de Donald Trump ha tenido consecuencias económicas inmediatas: un desplome generalizado de las bolsas en el que sólo han ido al alza los intereses de las farmacéuticas; el mantenimiento del petróleo por debajo de los cincuenta dólares por barril tal y como anunciábamos y el pánico ante los posibles aranceles y la complicaciones en el transporte, especialmente por carretera, que pueda imponer el magnate reconvertido en presidente de la principal potencia occidental.

Trump ya advirtió en campaña que introducirá fuertes aranceles en los productos latinoamericanos y controles férreos en las fronteras aduaneras para proteger la producción industrial americana. El objetivo es limitar la oferta de China pero también la importación de miles de productos provenientes de América Latina, que pasarán a ser mucho más caros tanto por el propio arancel como por la dificultad en el transporte.

El anuncio de Trump llega poco después de la aprobada salida de la Unión Europea de Gran Bretaña, que también puede comportar graves problemas en el transporte con una nueva regulación fronteriza. Se calcula que un 20% de las importaciones británicas llegan cada año por carretera (a través del Eurotúnel o de los ferrys) y seguramente habrá que hacer frente a nuevos aranceles y sobretodo perder mucho más tiempo en controles más rigurosos de las mercancías transportadas.

En el resto del mundo, las cosas no pintan bien. El premier húngaro Víctor Orban (extrema derecha nacionalista) ha propuesto una revisión de los acuerdos comerciales con Europa, una de las propuestas que también están sobre la mesa de Marie Le Pen, del partido ultraconservador francés. Le Pen ya ha hablado claramente de proteger la industria francesa limitando la circulación de mercancías producidas en otros países que hagan la competencia a productos franceses.

Así pues, la llegada de Trump al poder, unida al Bréxit británico y al ascenso de los partidos de la ultraderecha, pueden complicar muy en breve el transporte mundial de mercancías.

Redacción ATNcargo