Frío, viento, nieve hacen cada año su aparición en un momento u otro en España, mientras que la niebla es casi eterna en muchos puntos de la geografía, complicando todavía más la conducción. Mantener la atención al máximo es el principal consejo, pero la DGT ha facilitado estos consejos para facilitar una conducción segura en esta semana que se antoja extraordinariamente complicada.

1. USAR CORRECTAMENTE LAS LUCES

El error más habitual es recurrir a las largas, consiguiendo el efecto contrario: estas luces se reflejan en la niebla y reducen nuestra visibilidad, molestando además al resto de conductores. Por eso, hay que optan por las luces de cruce y posición. En el caso de las antiniebla, conviene tener en cuenta que no se pueden utilizar libremente; las delanteras sí que son opcionales, pero las traseras no. Deben usarse obligatoriamente cuando la niebla es muy densa y se hacen imprescindibles para hacernos ver. Sin embargo, también es obligatorio apagarlas cuando su uso puede llegar a deslumbrar al resto: están prohibidas en atascos o cuando la densidad de la niebla sea menor.

2. AUMENTAR LA DISTANCIA DE SEGURIDAD

Circular pegado al coche delantero es peligroso aunque pienses que haciéndolo conduces más seguro por llevar delante un punto de referencia. No respetar la distancia de seguridad aumenta el riesgo de colisión, y todavía más al conducir con niebla. ¿La alternativa? El buen uso de las luces.

3. ADECUAR LA VELOCIDAD

Dejarnos llevar por el ansia de abandonar cuanto antes ese tramo de visibilidad reducida pisando el acelerador es una idea nefasta. Resulta lógico pensar que, si no vemos lo que tenemos delante a partir de, más o menos, un kilómetro, tal vez nos topemos con un coche que nos preceda sin tiempo para reaccionar.

4. FRENAR SUAVEMENTE

En primer lugar así se controla mejor el pulso de las ruedas. No hay que olvidar que podemos encontrarnos con el llamado hielo negro. Este peligroso fenómeno se produce cuando el asfalto está a 0 grados (o menos) y la niebla entra en contacto con él. Lo peligroso es que, como tiene el color del asfalto, las placas de hielo que se forman son inapreciables. En esta semana que viene serán muchas las carreteras con asfaltos que propicien la formación de estas placas.

5. FRENAR INTERMITENTEMENTE

Conviene frenar intermitentemente porque así lanzaremos señales luminosas a los vehículos que vayan por detrás de nosotros, informándoles de nuestra posición a una mayor distancia.

6. NO PARAR EN EL ARCÉN

Podríamos convertirnos en un obstáculo o motivo de distracción para otros conductores. Si se opta esperar a que la niebla se disipe un poco la mejor alternativa es la primera gasolinera que se encuentre o área de servicio o descanso.

7. MANTENERSE EN EL MISMO CARRIL

Cuanto menos alteres la dirección de tu marcha, mejor. En ocasiones, tenemos la tentación de centrar nuestro vehículo entre dos carriles para conducir más holgados, pero así nos convertimos en obstáculo para los demás. Al conducir con niebla, lo más recomendable es quedarnos fijos en un carril sin hacer maniobras, sólo yendo hacia delante.

8. PERMANECER ALERTA

Porque tal vez vivas en una zona en la que la niebla es habitual y ya conduzcas con tanta confianza que llegues a fiarte. La niebla es siempre enemiga de la conducción segura, así que no hay que bajar la guardia aunque conozcas la carretera palmo a palmo.

9. ALEJAR EL VAHO DEL PARABRISAS

Porque no hay que poner más trabas a nuestra visibilidad de las que ya trae consigo la niebla. Por eso, los limpiaparabrisas deberán actuar de manera intermitente y la luna deberá ir siempre despejada por dentro del coche, incluso abriendo las ventanillas durante unos segundos en el caso de que sea necesario.

 

Redacción