Siete países emergentes serán claves en la economía mundial en las próximas tres décadas. Se trata de China, e India –que desde hace años encabezan el ránquing de crecimiento- a las que se suman Brasil, Indonesia, Vietnam, Filipinas, Nigeria y México. Solo Estados Unidos y Rusia continuaran al frente de las economías mundiales dentro de tres décadas, según el reciente informe PWC, The world in 2050, que se ha hecho público este pasado fin de semana.

¿Y cómo afecta todo esto al transporte por carretera? La respuesta es que muy positivamente, puesto que para cumplir los pronósticos será imprescindible una buena red de carreteras y de logística. China es un coto privado y es prácticamente imposible entrar en un mercado que todavía se considera propiedad del Estado, mientras que en India, tal vez por la influencia colonial, los grandes contratos se los están llevando empresas británicas.

Brasil ha demostrado un elevado nivel de corrupción y de dejadez en la organización tanto de los Mundiales de fútbol como en los juegos olímpicos, mientras que en Nigeria la inestabilidad política provocada por las sucursales de Estado Islámico como la secta Boko Haram, y en México la violencia de la narcoguerra, desaconsejan grandes planes de inversión.

Pero en cambio el sur-este asiático puede ser un buen refugio para inversionistas ávidos de trabajar. Vietnam presenta una gran estabilidad política y está viviendo una buena época económica gracias a las divisas del turismo, bien invertidas por el Estado, lo que está llevando a ser una economía cada vez más competitiva. Indonesia parece haber calmado sus revueltas políticas y continúa con una economía saneada gracias a la producción petrolera, de estaño y caucho. La inversión en Filipinas sólo se puede ver condicionada por la climatología, que cíclicamente altera la vida del archipiélago con fuertes tifones. A pesar de todo, los tres países ofrecen múltiples posibilidades de negocio y está previsto que en tres décadas multipliquen por cuatro los desplazamientos de mercancías respecto al presente. Un pastel que está empezando a repartirse en estos momentos.

 

Redacción